No es secreto para nadie que el cáncer y sus tratamientos pueden repercutir en nuestra salud sexual, tanto si somos hombres como mujeres. Estos cambios pueden afectar a las personas física y emocionalmente, disminuyendo el interés por la actividad sexual, así como la confianza en uno mismo.
Para los adultos mayores que enfrentan esta experiencia, los desafíos relacionados con la sexualidad pueden ser especialmente complejos.
En esta nota, exploraremos cómo el cáncer influye en la sexualidad en la edad adulta, brindando orientación y recursos que pueden servir para manejar estos temas de manera abierta y comprensiva.
¿Los tratamientos contra el cáncer afectan a la salud sexual?
¿Sabías que diversos tratamientos contra el cáncer afectan a la salud sexual? Entre ellos se encuentran:
- La cirugía.
- la quimioterapia.
- las terapias hormonales.
- la radiación pueden afectar negativamente a la salud sexual al repercutir en el bienestar general del paciente o al modificar el funcionamiento o el aspecto del organismo.
El tratamiento del cáncer puede causar cambios físicos y emocionales, incluidos cambios en su vida sexual. A este tipo de cambios los médicos lo denominan “efectos secundarios sexuales”. Estos incluyen cambios en su interés en el sexo y en su capacidad de participar en actividad sexual.
Además, según la Dra. Heather R. Macdonald, del Centro de Salud Hoag y la Universidad del Sur de California en Irvine, “entre los problemas de salud sexual más frecuentes de los que informan los pacientes con cáncer se encuentran la pérdida de deseo sexual, la sequedad y el dolor vaginales, la dificultad para la excitación y el orgasmo, y la dificultad para aceptar los cambios corporales del paciente y su pareja”.

Tips, consejos y recomendaciones:
1. Reconociendo cambios en la sexualidad:
El tratamiento del cáncer y la enfermedad misma pueden ocasionar cambios físicos y emocionales que impactan la sexualidad. Es esencial comprender que estos cambios, como la pérdida de líbido o la disfunción eréctil, son comunes y pueden manejarse con apoyo adecuado.
2. Fomentando la comunicación en la pareja:
La comunicación honesta y abierta con la pareja es crucial para mantener una vida sexual satisfactoria durante y después del tratamiento. Alentamos a los adultos mayores a expresar sus preocupaciones y necesidades en la cama para fortalecer la conexión emocional y promover la intimidad.
3. Explorando nuevas formas de intimidad:
El cáncer y su tratamiento pueden requerir ajustes en las prácticas sexuales habituales. Es importante que las parejas exploren otras formas de intimidad, como el contacto físico y la comunicación emocional, para mantener la chispa en la relación.
4. Superando estigma y vergüenza:
Hablar sobre sexualidad puede ser tabú para muchos adultos mayores. Es vital desafiar estos tabúes y crear un ambiente de aceptación y apertura donde se sientan cómodos discutiendo sus inquietudes sexuales.
5. Accediendo a recursos profesionales y específicos:
Algunos adultos mayores pueden encontrar útil buscar apoyo de profesionales de la salud sexual, como terapeutas sexuales, para abordar los desafíos relacionados con el cáncer. Así como grupos de apoyo específicos para personas mayores, como Moriviví que somos un grupo de apoyo que acompaña a personas en las diversas situaciones que pueda generar el cáncer.
6. Priorizando el autocuidado y el bienestar emocional:
El autocuidado y el bienestar emocional son fundamentales para una vida sexual saludable. Fomentemos prácticas como el ejercicio regular y la gestión del estrés para mejorar tanto la salud sexual como la emocional.

En resumen, el cáncer puede presentar desafíos únicos para la sexualidad en la edad adulta, pero con apertura, comprensión y acceso a recursos adecuados, es posible abordarlos y mantener una vida sexual plena y significativa.
Nathaly Bosch
Comunicadora Social y Colaboradora para Grupo Moriviví.